Es la pregunta que más nos llega cuando entra el frío en Lima, y la respuesta corta es que no compiten: hacen dos trabajos distintos. El polar abriga. El cortaviento protege. Puestos a elegir por temperatura pura, abriga más el polar; puestos a elegir por un día real de garúa y viento en la Costa Verde, el cortaviento sirve más. Aquí está el detalle.
¿Cuál abriga más, el polar o el cortaviento?
El polar, sin discusión. Un polar abriga porque atrapa aire entre sus fibras y ese aire quieto es lo que conserva tu calor corporal. Un cortaviento no tiene relleno ni fibra que atrape aire: es una tela ligera. Por sí solo casi no abriga.
Lo que hace el cortaviento es otra cosa, y es igual de importante: impide que el viento se lleve el calor que ya tienes. Si te pones solo un polar en un día ventoso, el aire lo atraviesa y te enfrías igual, por muy grueso que sea. Ese es el punto que casi nadie explica.
¿Qué abriga más, polar o micropolar?
A más grosor, más aire atrapado y más abrigo. Un polar grueso abriga más que un micropolar, pero también abulta más y es más incómodo debajo de otra prenda. Nuestros polares son de micropolar justamente por eso: abrigan sin abultar, así que se pueden usar solos o como capa interior sin que te sientas embutido.
¿Cuándo usar cada uno en Lima?
- Día fresco y seco: polar solo. Es lo que más se usa en el invierno limeño, donde casi nunca hace tanto frío como para una casaca gruesa pero tampoco tan poco como para salir en polo.
- Día con viento o garúa: cortaviento. Corta el viento al 100% y resiste el agua en un 80%, suficiente para una garúa o una salpicadura. No reemplaza una casaca impermeable para lluvia intensa.
- Viaje a la sierra o noche fría: los dos.
¿Se pueden usar juntos?
Es la mejor combinación que existe, y no por marketing: es como funciona el abrigo por capas. El polar genera y retiene el calor, el cortaviento evita que el viento se lo lleve y que la humedad lo atraviese. Juntos abrigan más que una casaca gruesa del mismo peso, y puedes quitarte una capa cuando entras a un sitio cerrado.
Nuestros polares y nuestros cortavientos comparten el mismo corte —bolsillo canguro delantero y regulador en la cintura— y las mismas tallas, de la S a la XL, así que uno entra debajo del otro sin quedar apretado.
¿Y si solo puedo comprar uno?
Si vives en Lima y sales a diario, empieza por el cortaviento: cubre más días al año, sirve para el viento, para la garúa y para la playa cuando cae la tarde, y se puede usar sobre cualquier cosa. Si pasas frío de verdad y estás casi siempre en interiores o en zonas sin viento, empieza por el polar.
Una cosa que conviene saber antes de comprar
Ninguna de las dos prendas es impermeable. Nuestros cortavientos usan tela Taslan con acabado repelente: rechazan la lluvia ligera y las salpicaduras, pero no están hechos para una tormenta. Lo decimos claro porque preferimos no vender una expectativa equivocada.
Todo se confecciona en Perú junto a tres talleres especializados. Puedes ver los cortavientos, los polares y, si dudas con la talla, la guía de tallas.























